Que te encuentren, vean la carta y reserven mesa
Webs para restaurantes con la carta que Google puede leer, los alérgenos en su sitio, reservas desde el móvil y pedidos propios sin dejarte un tercio en comisiones.
Lo que se queda la plataforma en cada pedido
Las plataformas de reparto traen pedidos y por eso funcionan. Lo que casi nadie se para a calcular es lo que cuesta cada uno de esos pedidos.
La diferencia son casi 11 € por pedido. Con tres pedidos al día, en un mes se paga sola una buena parte de la web. No se trata de dejar las plataformas: se trata de que quien ya te conoce te pida directamente a ti. Comisiones publicadas para restaurantes en España: Uber Eats 30% + IVA, Just Eat entre el 25% y el 35%, Glovo entre el 15% y el 35% más 39 € al mes de cuota. En el pedido propio solo se descuenta la comisión de la pasarela de pago.
Que te encuentren cuando buscan dónde comer
Casi nadie busca "restaurante" a secas. Se busca el tipo de comida y el sitio, o directamente dónde comer cerca, y casi siempre desde el móvil, de pie en la calle y con hambre. Ese momento dura segundos y en él se decide dónde se come.
Montamos la web alrededor de lo que de verdad se busca en tu zona y conectamos tu ficha de Google, que en hostelería se lleva la mayoría de las visitas. Sin venderte una posición concreta, porque depende de cuántos sitios haya alrededor peleando lo mismo.
La carta, en la web y no en un PDF
La mayoría de restaurantes cuelga la carta como un PDF o como una foto. Para el cliente es incómodo: tiene que ampliar con los dedos y moverse por la imagen. Y para Google es peor, porque no puede leer lo que hay dentro: tus platos no existen para el buscador.
Montamos la carta como parte de la web, plato a plato. Se lee bien en el móvil, se actualiza en dos minutos y cada plato es texto que Google entiende.
Que reserven a las once de la noche, sin llamar
Mucha gente decide dónde va a cenar cuando tú estás en pleno servicio y nadie puede coger el teléfono, o directamente con el local cerrado. Si lo único que tienes es un número, esa reserva se va al sitio de al lado.
Montamos una solicitud de reserva que te llega al momento por correo y por WhatsApp, y la confirmáis vosotros como hacéis ahora.
Es un formulario de tu web. No lo conectamos con TheFork ni con CoverManager: si ya usas uno de esos y quieres mantenerlo, dínoslo en la primera llamada.
¿Cuántos sois?
Viernes 7 de agosto
Si publicas la carta, los alérgenos van con ella
Informar de los alérgenos es obligatorio desde 2014 y las sanciones no son simbólicas. Lo dejamos montado para que cada plato lleve los suyos y no dependa de que alguien se acuerde.
Lo que vemos casi siempre
Son los descuidos habituales cuando revisamos la web de un restaurante.
- Carta en PDF, sin una sola mención a alérgenos
- "Consultar alérgenos con el camarero" y nada más
- Precios sin indicar si llevan el IVA
- Menú del día de hace tres meses
- Horarios que no coinciden con los de la ficha de Google
Lo que dejamos puesto
Y además vende: quien tiene una alergia en la mesa elige el sitio donde no tiene que preguntar.
- Los alérgenos de cada plato, visibles junto a él
- Opciones sin gluten, vegetarianas o veganas, marcadas
- Precios con el IVA incluido y dicho
- Menú del día en su propia página, fácil de cambiar
- Horarios sincronizados con lo que ve Google
La obligación viene del Reglamento (UE) 1169/2011 y del Real Decreto 126/2015, y alcanza a los 14 alérgenos de declaración obligatoria. Se admite darla por medios digitales siempre que el cliente pueda consultarla en ese momento, así que tu web es un sitio perfectamente válido para tenerla. Las sanciones las fija el artículo 51 de la Ley 17/2011: hasta 5.000 € las leves, de 5.001 a 20.000 € las graves y por encima las muy graves. Nosotros dejamos la web preparada para mostrarlo plato a plato. Qué alérgenos lleva cada elaboración lo dice el restaurante: eso es cosa de cocina, no de la agencia.
La web de tu restaurante es tuya
Es una historia que se repite en hostelería: la web la montó un conocido, o vino en el pack de otra cosa, y hoy nadie sabe quién tiene las claves. Cambiar un precio se convierte en mandar un WhatsApp y esperar.
Aquí no pasa. Y para lo del día a día —subir el menú del lunes, quitar un plato que se ha acabado, cambiar el horario de agosto— te dejamos una formación grabada. Son dos minutos y lo puede hacer cualquiera del equipo.
Lo que cambia cuando la web trabaja para ti
Medias de todos los proyectos que hemos lanzado con la base de posicionamiento puesta desde el primer día. Son cifras de la agencia en conjunto: todavía no tenemos casos de restaurantes, y preferimos decirlo a inventarlos.
Datos medios de proyectos de Webble. Un bar de barrio y un restaurante de mantel parten de sitios muy distintos: en la primera llamada te decimos qué es razonable esperar en el tuyo.
Cuánto cuesta la web de un restaurante
Te damos el precio cerrado antes de empezar. Lo que firmas es lo que pagas. Sin cuotas que aparecen al año ni comisión por reserva.
Esencial
- Web de restaurante
- Hasta 5 secciones
- Se ve bien en el móvil
- Formulario de contacto
Profesional
- Diseño hecho para ti
- Preparada para salir en Google
- Carta con alérgenos y reservas
- Tu ficha de Google conectada
A medida
- Tienda online o portal
- Funciones propias
- Conexión con tus programas
- Soporte continuo
Los tres incluyen los textos escritos por nosotros, el dominio a tu nombre y todas las claves. Ninguno tiene permanencia.
¿No sabes cuál te encaja? Cuéntanos si quieres solo carta y reservas o también pedidos y te decimos el más pequeño que te sirve, no el más caro.
De la primera reunión a la primera reserva
Tres a cinco semanas según lo que lleve, con fechas cerradas desde el primer día. Lo tuyo son dos ratos, y los cuadramos fuera de servicio.
Te escuchamos
Una reunión para saber qué cocina haces, quién viene a comer y qué te diferencia del bar de al lado. De ahí sale el plan.
Diseño y textos
Los textos los escribimos nosotros, incluida la carta si hace falta reescribirla. Ves cómo va a quedar la carta y el formulario de reserva antes de que programemos nada.
La montamos
Montamos la carta plato a plato, las reservas y, si lo llevas, los pedidos. Cada plato con su sitio para los alérgenos.
La publicamos
La publicamos, ordenamos tu ficha de Google y grabamos la formación para cambiar la carta. A partir de ahí, mandas tú.
Si algo se retrasa te lo decimos antes de que lo notes. Y si estás en plena temporada alta, lo cuadramos para que no te coincida.
Preguntas frecuentes sobre diseño web para restaurantes
Lo que nos pregunta todo el mundo antes de decidirse. Respondido sin rodeos.
¿Cuánto cuesta la web de un restaurante?
¿Puedo cambiar la carta yo mismo?
¿Se puede reservar mesa desde la web?
¿Y pedidos para llevar o a domicilio?
¿Voy a dejar de necesitar Glovo o Just Eat?
¿Es obligatorio poner los alérgenos en la carta de la web?
Quiero salir cuando busquen dónde comer en mi zona
¿De quién es el dominio? ¿Hay permanencia?
Mi web es del Kit Digital y no me ha traído nada
Cuéntanos cómo es tu restaurante
Miramos cómo estás en Google ahora mismo, revisamos si a tu carta le falta algo obligatorio, y te decimos qué haríamos y cuánto costaría. Y si vemos que no te compensa, te lo decimos igual.
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